Acordar el orden de las estancias
Pintar una vivienda en uso exige organizar accesos, muebles y zonas de paso. Antes de empezar acordamos qué espacios se trabajan primero y qué partes necesitas seguir utilizando. El plazo depende tanto de los metros como de las reparaciones, el mobiliario y los tiempos del producto.
Qué conviene retirar antes de la llegada
Guarda documentos, objetos pequeños, adornos y artículos delicados. Coméntanos los muebles grandes que no puedes mover para valorar cómo trabajaremos alrededor. Acordamos qué elementos retiramos nosotros y cuáles preparas tú, especialmente cortinas, cuadros y objetos fijados a la pared.
La protección se decide con el método de aplicación
Cubrimos las zonas que pueden verse afectadas y revisamos los encuentros con suelos, rodapiés y carpinterías. Si usamos airless, el enmascarado cobra especial importancia. En espacios ocupados puede convenir rodillo o brocha: elegimos el sistema según el trabajo, el acceso y el acabado.
Fotos que nos ayudan a presupuestar
Envía una vista amplia de cada estancia y primeros planos de grietas o desconchados. Indica si se pintan techos, si cambia el color y si hay armarios que impiden acceder a alguna pared. Los metros de suelo orientan sobre el tamaño de la vivienda, pero no equivalen a los metros de pared que se pintan.
Al terminar
Revisamos remates, retiramos las protecciones y recogemos la zona de trabajo. Te indicamos los cuidados y tiempos recomendados para volver a colocar objetos o limpiar el acabado según el producto utilizado. Si quieres añadir una pared de papel o renovar puertas, conviene incluirlo desde la primera valoración.
